Mercados en transición, estabilización en Argentina y mayor riesgo energético global.

Mar 13, 2026

La semana dejó un escenario financiero marcado por la interacción entre la evolución de la economía argentina y un aumento de la volatilidad en el contexto internacional. Mientras el mercado local continúa transitando una etapa de estabilización macroeconómica, los mercados globales comenzaron a incorporar un nuevo factor de riesgo vinculado a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y su impacto sobre los precios de la energía.

En Argentina, el proceso de desinflación continúa avanzando, aunque con señales de mayor gradualidad. El índice de precios al consumidor de febrero se ubicó en 2,9% mensual por segundo mes consecutivo, reflejando una desaceleración significativa respecto a los niveles observados durante el último año, aunque todavía por encima del umbral del 2% que el mercado considera clave para consolidar el proceso de estabilización. En este contexto, el programa macroeconómico continúa apoyándose en tres pilares centrales: disciplina fiscal, estabilidad cambiaria y tasas de interés reales positivas.

El mercado financiero local sigue operando en un entorno de elevada liquidez en pesos. Las recientes operaciones del Banco Central y las licitaciones del Tesoro, que incluyeron instrumentos a tasa fija, CER y dólar linked, reflejan una estrategia orientada a ordenar la curva de tasas y absorber liquidez del sistema. Al mismo tiempo, la estabilidad del tipo de cambio en la zona de los $1.400 continúa funcionando como uno de los principales anclajes nominales de la economía.

En el plano internacional, el foco del mercado se desplazó hacia el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el mercado energético global. Las tensiones en el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo, generaron un fuerte aumento en la prima de riesgo geopolítico incorporada en los precios del crudo. Durante la semana, el petróleo llegó a superar los 100 dólares por barril, introduciendo nuevas presiones inflacionarias potenciales para la economía global.

Este movimiento comenzó a reflejarse en los mercados financieros internacionales. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se mantienen en niveles elevados y los inversores comienzan a incorporar la posibilidad de que las tasas de interés permanezcan en niveles altos durante más tiempo, particularmente si el shock energético complica el proceso de desinflación global.

A pesar del aumento de la incertidumbre geopolítica, los mercados accionarios internacionales continúan mostrando una base de resiliencia, sostenida por el crecimiento de utilidades corporativas y el fuerte ciclo de inversión en tecnología e inteligencia artificial. Sin embargo, diversos análisis advierten que las valuaciones actuales del mercado estadounidense son relativamente exigentes y que la concentración del liderazgo bursátil en un número reducido de compañías incrementa la sensibilidad del mercado ante eventuales shocks macroeconómicos.

En este contexto, el escenario financiero global comienza a mostrar una mayor complejidad macroeconómica. La interacción entre geopolítica, energía y política monetaria vuelve a posicionarse como uno de los principales drivers de los mercados internacionales.

Desde nuestra perspectiva en Everest Investments – Family Office, la economía argentina continúa avanzando en su proceso de estabilización, aunque la segunda etapa del programa económico exigirá sostener la disciplina fiscal y consolidar el proceso de desinflación. Al mismo tiempo, el nuevo contexto internacional refuerza la importancia de una asignación de activos diversificada y selectiva, donde sectores vinculados a energía, infraestructura, tecnología y recursos naturales podrían desempeñar un rol relevante en los portafolios de inversión de mediano y largo plazo.